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ENSAYO Las 4 mentiras sobre los godos
Por JURATE ROSALES* * Jurate Rosales, venezolana de origen lituano. Dirige desde 1985 la revista
“Zeta”, semanario venezolano de información y análisis. Es autora de los
siguientes libros: “Baltų
Kalbų Bruožai Iberų Pusiasalyje” (Rasgos de idiomas bálticos en la península ibérica), en idioma
lituano, Chicago, 1985. “Los Godos”, 2 ediciones de la revista Zeta, Caracas, 1998 y 1999. “Los Godos” edición ampliada, Ariel, Barcelona, España, 2 ediciones en 2004. “Goths and Balts” (Godos y bálticos) en inglés, Vyduno Fondas, Chicago, 2004. Hora de
corregir El siguiente trabajo versa
sobre los errores de traducción de textos medievales, lo cual impidió el
conocimiento y utilización de múltiples documentos que existen y son
accesibles, reveladores de los orígenes, idioma y cultura de los godos que en
el siglo V invadieron España. Los errores que señalo se refieren a: 1. La creencia que los godos
son oriundos de Escandinavia (producto de un error de traducción); 2. Considerar que el idioma
de 3. Considerar que los godos
son germanos (errores de análisis lingüístico); 4. Describir a los godos como
un pueblo primitivo (falta de documentación sobre el particular). A título de introducción,
cabe recordar que en la segunda mitad del siglo IV, los godos partieron de la
costa sureste del mar Báltico, descendieron hasta el mar Negro y al alcanzar el
bajo Danubio, atravesaron la región balcánica para penetrar en Durante los 800 años que duró
“...para los españoles de
entonces, 1 Poleo, Rafael. Prólogo, pp. .III-IV. Los Godos, Rosales,
Juratė Statkutė de, Ediciones de la revista Zeta, Caracas, 1998. ISBN
980-07-5491-1. 2 Idem. p.III. En realidad, lo de la “nobleza”
no fue sino una evolución tardía. Desde los albores de la existencia de ese
pueblo que cuenta no menos de 4.000 años de historia documentada, los godos
se esmeraron en crear una sociedad organizada, no necesariamente bélica, sino
principalmente agrícola, ganadera y sobre todo – productiva. El mayor logro
de esa cultura ha sido su permanencia, porque sus planteamientos básicos
nunca perdieron validez. El que muchos españoles ignoren hoy lo que fueron
sus ancestros godos, se debe a una grosera deformación de los hechos
históricos. Algunos pretendidos estudios que se hicieron sobre el tema
carecen del más elemental sentido común, rayando en lo absurdo. Sin embargo,
nadie se atrevió a ponerlos en duda. La meta de este breve
recuento consiste por lo tanto, en señalar los más resaltantes errores que
impidieron conocer con precisión quiénes fueron los godos. 1ª MENTIRAUn origen escandinavoLa confusión que ubicó el
origen de los godos en la península escandinava parece haberse iniciado con
una errónea interpretación de lo dicho por el historiador Jordanes, quien
escribió en latín, en el año 551, una historia de los godos intitulada De origine actibusque getarum (Del origen y hechos de los godos). Una revisión de lo que
realmente dijo Jordanes, evidencia el grave error de traducción que a su vez
alimentó la teoría de un origen escandinavo de los godos. El nacimiento de un mitoJordanes inicia la
descripción de la patria goda original llamándola “la isla de Scandzia”. El
texto en latín es: “Ad Scandziae insulae
situm, quod superius reliquimus, redeamus, de hac etenim in secundo sui
operis libro Claudius Ptolomeus, orbis térrea discriptor egregius, meminit
dicens: est in Oceani arctoi salo posita insula magna, nomine Scandza, in
modum folii cetri, lateribus pandis, per longum ducta concludens se. De qua
et Pomponius Mela in maris sinu Codano positam refert, cuius ripas influit
Oceanus. haec a fronte posita est Vistula fluminis, qui Sarmaticis montibus
ortus in conspectu Scandzae septentrionali Oceano trisulcus inlabitur,
Germaniam Scythiamque disterminans.» La mayoría de las
traducciones conocidas en los tiempos modernos recogen la palabra “Scandzia”
y la interpretan como Escandinavia. Sin embargo, una traducción literal de lo
dicho por Jordanes revela algo muy distinto: “Volvemos a la
isla de Scandzia a la que nos referimos arriba, de la que en el libro segundo
de su obra habla Claudio Ptolomeo, notable relator del orbe terrestre, y allí
dice: hay puesta en el Océano del Norte una gran isla, llamada Scandza, con
la forma de una hoja de limón, de lados arqueados, en alargada extensión
terminando en si misma, que Pomponio Mela dice está en el mar en el golfo Codano
cuyas orillas (acc.pl.: ripas) baña el Océano, y por su frente (abl.sg. de frons – cara, fachada) está colocado (positus est) el río
Vístula que parte de los montes de Sarmatia, cayendo en tres ramales en el
Océano de Septentrión con el sitio de Scandza a la vista, marcando la
frontera entre Alemania y Escitia.” El error parece haberse
generado al considerar la palabra frons con el sentido de en frente, cuando el significado latín de esa voz es “el frente” y en el ablativo que utiliza el latín significa “por su frente”: por su parte frontal, que es lo contrario de “en frente”. El hecho
de afirmar el autor que el nacimiento de la isla se ve (in conspectu) en la boca del Vístula, debía haber advertido a los traductores
que no es posible “ver” a Escandinavia desde la boca del Vístula. Este solo
hecho ya era suficiente para percibir de que no se trata de la península
escandinava, porque la distancia desde el punto más cercano de Suecia a la desembocadura
del Vístula es más o menos igual a la que separa Madrid de Barcelona y a nadie
se le ocurriría decir que desde Madrid se puede “ver” Barcelona. Por otra parte,
en la época en que escribió Jordanes, no existían mapas de la península
escandinava y mucho menos mapas de la costa del mar Báltico en el que
desemboca el Vístula, así que tampoco podía Jordanes “ver” las cosas, como
hoy las observamos en un mapa. Tan escasos eran los conocimientos oficiales
sobre esa área, que los autores antiguos solían llamar al mar Báltico “mar
del Norte”, o simplemente “el Océano”. Ahora bien: el texto de
Jordanes, escrito en el año 551, fue dado a conocer a los historiadores modernos
por el latinista germano Theodor Mommsen (1817-1903), Premio Nobel en 1902,
en su obra “Monumenta
Germaniae Historica”. El primer
traductor del texto de Jordanes fue el lingüista alemán Wilhelm Martens
(1884-1913) y la traducción fue publicada en 1914. En ella, Martens inicia la
larga cadena de errores al traducir la palabra frons, no por “frente” sino por “en frente”3, y además, obvia totalmente
en la traducción la frase “terminando en si misma”, limitándose a decir que
la isla es larga. Curiosamente, los traductores
después de Martens, copiaron textualmente lo dicho no por Jordanes, sino por
Martens. La traducción al inglés de Christopher Mierow data de 1915 y repite
el error: “this island lies
in front of”. La traducción muy reciente de
Theedrich Yeast, vuelve a insistir en lo mismo, al tiempo que confiesa
haberse guiado por las traducciones anteriores de Martens y Mierow. Dice
Yeast: “this island lies
opposite the river Lo importante es que mucho
antes de Mommsen, el rey Alfonso X El Sabio ya tenía conocimiento de 3 En
alemán: “Draussen im nördlichen Eismeer liegt eine grosse Insel namens
Skandza, von der Gestalt eines Zitronenblatts mir krummen Seitenkanten, weit
in die Länge gezogen. Sie liegt vor 4 Menéndez Pidal, Ramón. Primera Crónica General, Estoria de España, Madrid, 1906. todavía solían viajar a ese
lugar para consultar a sus antiguos augurios, según lo relató en el año 1073, en Prusia oriental,
el cronista Adamus Bremenensis en su obra Descriptio insularum aquilones.5 En su Primera Crónica de
España, en el capítulo 386 titulado “Aquí comienza la estoria de los godos et cuenta de que yentes
fueron et de quales tierras salieron”, el Rey Sabio incluye varias explicaciones adicionales: 1. que la
isla está situada en el golfo “es assentada en el seno”; 2. que esa isla rodea la tierra y las costas adyacentes como un
arco “cerca toda la
tierra et a las costas aduchas cuemo en arco”; 3. que comienza en el lado Este de la boca del Vístula “correl aparte de orient el rio
Vistula” y lo hace en el punto donde
el Vístula se divide en tres ramales y marca la frontera con Alemania (la
cual evidentemente se encontraba al Oeste, lo que significa que las tierras
al Este de esa frontera no lo eran): “et dalli o comiença a parecer a la ysla de Scançia ua partido
por tres canales et ayuntan se cercal mar de septentrion, et ua partiendo
frontera entre tierra de Sciçia et de Alemanna.”6 Efectivamente, los dos largos
bancos de arena que pueden ser considerados islas y hoy son penínsulas, se
originan en la orilla Este del Vístula, en el sitio donde ese río desemboca
en el mar Báltico que los autores antiguos y del medioevo llamaban “mar de septentrión”.7 Las confusiones de MelaOtra confusión la originó el
geógrafo Pomponio Mela, mencionado tanto por Jordanes como por Alfonso X El
Sabio como la autoridad que define el nombre del golfo donde nace esa isla de
Scandza. En su famosa geografía, Melo llama ese golfo Codanus sinus y lo coloca “más arriba del Elba”8, un río de Alemania situado
bastante más al occidente del Vístula. (Por cierto, tanto Jordanes como
Alfonso X dicen que Melo habla de ese golfo en su Libro II, cuando en
realidad lo hizo en el Libro III). Resulta que Melo menciona dos veces en su
geografía el nombre del Codanus sinus,
pero parece situarlo cada vez en otro lugar.Mela era un importante geógrafo
español , quien escribió su famosa Chorographia, según
concuerda la mayoría de los estudiosos, hacia el año 44 después de Cristo.9 En ese libro ofrece
descripciones excelentes y adelantas para su época del golfo de Vizcaya, pero
sus conocimientos del norte de Europa pecan de muchos errores. En su capítulo
3,31 Mela sitúa el Codanus sinus (golfo Codanus) “arriba del río Elba”, pero más adelante, en el párrafo
54, pareciera hablar de Dinamarca y agrega que entre las islas de ese lugar
está 5 Adami M.GestaHammah. Eccl.pont.Liber IV, Descriptio insularum aquilones,
cap.223. Cf. K. Būga, Raštai,
t.III, p.159. 6 Alfonso X El Sabio, La primera Crónica General, Estoria de España. Publ. por Ramón Menéndez Pidal, Madrid, 1906., Cap. 386. 7 Strabo; Pomponio Mela; Plinio El Viejo; Tácito; Ptolomeo;
Jordanes; Alfonso X El Sabio; etc. 8 Pomponius Mela, De Chorographia, L. III, 3, 31. 9 Pomponius Mela, Chorographie. Société des belles lettres, Paris,
1988. ISBN 2-251-01344. ISSN 0184-7155. p.XIII. “Scadinavia” que, dice Melo, “ocupan hoy los teutones y que, por su
fertilidad y tamaño supera las demás”.10 El problema entonces es que
Mela no sabía exactamente donde se encontraba ese Codanus sinus, ya que lo colocaba cada vez en un lugar diferente. En cambio
Jordanes y Alfonso X, al igual que otras fuentes, lo tenían por el actual
golfo de Danzig, puesto que lo ubicaban en el sitio donde desemboca el
Vístula. Si observamos que Mela
describió esa región del norte de Europa como un lugar cuyos habitantes
vivían desnudos y se resguardaban del intenso frío cubriéndose con sus propias
orejas que tenían muy largas, o que se transformaban de noche en lobos, cabe abrigar
ciertas dudas sobre las fuentes de información que utilizó Mela. En cambio,
la gran virtud de Alfonso X El Sabio es la escrupulosa exactitud, asombrosa
en un siglo XIII, de sus datos geográficos. En ese aspecto, debemos otorgar
mucha más credibilidad a Alfonso X, y esto nos ubica definitivamente en el
banco de arena que empieza al Este de la desembocadura del Vístula y,
efectivamente, a partir de allí rodea la tierra y las costas como un arco. El nombre de CodanoLa arqueología indica que la
región al Este de la desembocadura del Vístula fue habitada por pueblos
bálticos desde por lo menos 2000 antes de Cristo y dejó de serlo en su ala
occidental cuando lo que hoy es Prusia oriental fue invadida por los germanos
en el siglo XIII después de Cristo. Antes de esa fecha y durante más de tres
mil años, la región presenta el cuadro arqueológico y posteriormente
histórico, de una permanente presencia báltica.11 Los nombres de los lugares
geográficos son de origen báltico.12 Es cuando vale la pena examinar si la voz “Codano” entra también
en ese grupo y averiguar cómo la pronunciaban en el idioma local. Una de las diferencias entre
los idiomas bálticos (o en nuestra opinión – godos) y el latín, es que
generalmente el báltico antiguo pronunciaba Si invertimos la regla y nos
preguntamos cómo deformaba el latín las palabras godas, tenemos que 10 Idem,
L.III, 6, 54. 11 Gimbutas,
M. The Balts, Frederick A. Praeger, 12 Idem. 13 Rosales, Jurate. Los Godos. Ariel, Barcelona 2004. ISBN
84-344-6717-8. pp.50-51. 14 Idem. 15 Idem. pp. 45, 51-54. es la pronunciación latina
(con el sonido K y sin el diptongo) de la voz báltico-prusiana “gudian” y “godian” – godos. El sinus codanus, era entonces simplemente el golfo Godian,
o golfo de los godos. Entre los autores que
comprendieron que el “sinus Codanus” era el “golfo de los godos” cabe citar
al historiador Edward Gibbon (1737-1794). En su famosa obra “Decline and fall of the Roman Empire”,
Gibbon escribió: “El poder de
los godos debe haber sido grande en ese tiempo: es probablemente a ellos que
el Sinus Codanus debe su nombre”. Ya anteriormente, el
historiador prusiano Matheus Praetorius, se refería en el año El significado de “scandia”En ese mismo libro Orbis
gothici publicado en 1688 en Prusia Oriental por el historiador Matheus
Praetorius (1635-1707), el autor afirma que la voz Scandia proviene del verbo
báltico skandinnu (en lituano moderno la voz “skandinu” existe, y significa
“yo sumerjo”, del verbo skandinti, skandina - sumergir). Efectivamente,
Praetorius traduce la palabra por “sumerjo” (“… deductum putat nomen a voce
Sarmatica skandinnu, Submergere”). En ese mismo capítulo, Praetorio explica
que “los ancianos” llamaban así a las “maris Balthici oris” – las costas del
mar Báltico.18 En realidad, la voz scanda,
scandinavia y scandia, o las scandzia, scandza, scançia que en Jordanes y
AlfonsoX muestran la típica palatización de los idiomas bálticos (la cual fue
introducida por los godos en España y palatizó las palabras latinas), es sinónimo
de otra voz báltica, que en lituano es “nerija” (viene del verbo nerti,
neria, nėrė – sumergirse). Decir “skandina” o “neria” es
decir lo mismo. A medida que los bálticos occidentales fueron sucumbiendo a
partir del siglo XIII ante los teutones, y los bálticos orientales avanzaron
sobre la casi totalidad del territorio lituano, pareciera que la palabra
“nerija”, que los bálticos orientales utilizaban con más frecuencia cuando
hablaban de costas19, se impuso sobre “skandina”. Sin embargo, hasta el día de hoy
ambos verbos siguen coexistiendo en el idioma lituano con idéntico
significado. 16 Praetorius,
Mateus. Orbis Gothici, 1688, Lib. I, Cap. I, par. III. 17 Idem. 18 Praetorius,
Mateus. Orbis Gothici, 1688, Lib.I, Cap.IV, II. 19 Gimbutas,
M. The Balts, Frederick A. Praeger, Library of Congress cat. Nr.
63-18018. p.100. De acuerdo con la
enciclopedia lituana, la voz nerija significa “bancos de arena que se forman en
orillas poco profundas de océanos, mares, bahías y grandes lagos. (…) La más
conocida (en Lituania) es Praetorius considera la
posibilidad de que el nombre “sumerjo” (skandinu) se deba a las
naves hundidas en ese mar, pero si comparamos esa palabra con su sinónimo contemporáneo,
el verbo nėrė (se sumergió) con el derivado “nerija”, tenemos que el significado
son bancos de arena sujetos a las mareas o inundaciones. La palabra seguramente
tenía un uso utilitario, porque advierte al navegante que en esa costa corre peligro
de encallar y debe calcular la marea para anclar o zarpar. Muchas costas del
mar Báltico son formadas de bancos de arena llanos, donde la marea alta cubre
grandes extensiones, para luego retirarse. De ser cierto, como lo sugiere
Praetorius, que los bálticos fueron los tempranos colonizadores –o por lo
menos visitantes- de las costas del mar Báltico, la voz debe haber sido el
natural apelativo de los sitios que visitaban por vía marítima. Entre las varias “scandias”
así llamadas por los godos, una de ellas corresponde al lugar de donde
partieron. Según Jordanes, es la “Scandza” que empieza en el lado Este de la
desembocadura del Vístula y fue la “vagina” de la que salieron las naciones: vagina nationum.21 Alfonso X El Sabio lo dice en otras palabras: según él, esa
Scandia fue “fuente criadera
de yentes”.22 Dos ciudades llevan en esa
área otrora habitada por los bálticos prusianos, el nombre de “Scanda”. Una
es la hoy pequeña ciudad de Skandava en la actual Polonia cerca de la
frontera con Lituania, en lo que fue el corazón de los territorios de los
prusianos bálticos. Está situada a orillas de un río y en la encrucijada de
vías de comunicación desde el mar Báltico hacia los territorios bálticos de
tierra adentro. En la tardía edad de bronce, había sido un centro cultural y
comercial, al juzgar por los restos arqueológicos en los que fueron encontrados
numerosos objetos de la edad de bronce, así como cierta cantidad de monedas romanas.23 Se llama hoy Skandava en
lituano, Skandawa en polaco y Scandau en alemán. La otra es la ciudad portuaria
fundada por el primer rey godo, Bueric, con el sencillo nombre de Scandia de
los Godos – sería en lituano moderno “gudų Skandija” y en lituano
antiguo “gudum Skandia”, de la que quedaron en polaco las consonantes GDaNSK
(Danzig en alemán). 20 Lietuvių
Enciklopedija, 21 Jordanes, IV. 22 Alfonso X El Sabio, 23 Lietuvių
Enciklopedija, También está la provincia
costera sueca de Skane en la península escandinava. Contrariamente a Gdansk,
no lleva el nombre de los godos, salvo que a todas luces, fueron los godos
quienes conocían sus orillas y las llamaban por lo que eran: bancos de arena beneficiados
por las mareas, o sea “scandinavias”. 2ª MENTIRAEl origen germanoLas preguntas sencillas son
las más difíciles de responder. ¿Por qué los godos de España se llamaban
“godos”? ¿Por qué no se llamaron “Goths” al estilo germano, o “getae” según
el latín clásico e incluso “getes” del latín tardío? En España la palabra godo (y
“gudo” que también aparece en textos romances) no es el getae latín, ni el
Goth germano, sino el “gudo” de los idiomas y pueblos bálticos, oriundos desde
por lo menos el segundo milenio antes de Cristo de la costa del mar Báltico y
la cuenca del alto Dnieper. De allí partieron en los siglos IV y V a la
conquista de Roma, para luego proseguir hacia el sur de Francia y a toda
España. Cabría preguntar a quienes
afirman que los godos fueron germanos, ¿por qué al llegar a España, los godos
en vez de llamarse “goths”, decían “godo”? ¿Cómo explicar ese salto de garrocha
lingüístico que de pronto brinca por encima de Alemania, para reproducir en España
el nombre que se daban a si mismos los pueblos godos de Europa oriental? Las poblaciones de los
bálticos orientales que vivían en la cuenca del alto Dnieper antes de que sus
territorios fuesen paulatinamente invadidos por los eslavos a partir del
siglo VI, eran conocidas en Europa oriental como naciones “godas”. El
historiador lituano Simanas Daukantas (1793-1864) escribe que se les dividía
en: * los godos blancos ( en el original “balti gudai”), habitantes de las actuales
regiones de Polotsk, Vitebsk y Esmolensko; * los godos marrones (“rudi gudai”), población de las antiguas
tierras prusianas de Polonia del sur y Masovia; * y los godos negros (“juodi gudai”), en los llamados bosques
negros, región de Kiev, Severia, Novgorod y Pleskava. 24 Hasta el día de hoy, en
Lituania, la hoy eslava -pero otrora báltica- Bielorrusia, es la “Gudia
Blanca”, en lituano moderno Baltgudija. En cuanto a los godos
occidentales, el historiador prusiano Matheus Praetorius (1635-1707), explicó
en su libro Orbis Gothici, publicado en 1688, que el “Gothus” latín era lo 24 Daukantas, Simanas. Lietuvos Istorija. Plymouth,
1893. pp.104-106. mismo que el “Guddus” de los
antiguos prusianos: “adeo ut Gothus sive Guddus idem...”25 Praetorius habló en su obra
del nombre Guddae (“Guddae nomen”) con que se identificaba la nación báltica que desde tiempos
inmemoriales vivía en Prusia Oriental hasta que esa región fuera vencida por
los caballeros teutónicos en el año 1306, que es cuando se transformó en
territorio germano. El idioma báltico de esos antiguos prusianos se extinguió
definitivamente al final del siglo XVII. Los visigodos que invadieron
España en el siglo V, procedían de Prusia oriental y se autodenominaban
“godos del crepúsculo”, mientras que los ostrogodos, invasores de Italia, eran
los “godos de la aurora”, según las raíces bálticas vak-vac (vats) con la variante eslava vech- (crepúsculo) y auš(te)ra, austrums (aurora). Los visigodos eran los godos occidentales
y los ostrogodos eran los godos orientales, tal como lo indican sus nombres y
lo confirman sus lugares de origen. El cambio de nombreLos estudiosos alemanes del
siglo XIX, en su mayoría firmes defensores del origen germano de los godos,
aparentemente no encontraban cómo interpretar los múltiples documentos
antiguos sobre el imponente pasado de esos “godos” del Báltico, que de ninguna
manera podían ser considerados germanos. Cada vez que se topaban en los documentos
antiguos con la palabra “godo” y aparecía que esos “godos” no procedían de territorios
germanos, el problema se les hacía insoluble, sobre todo porque a ninguno se
le llamaba “goth” y todos eran “godos” o “gudos”. El filólogo germano Georg
Heinrich Ferdinand Nesselmann (1811-1881), investigador del idioma de los
antiguos prusianos, decidió que en vez de llamar a ese pueblo por su nombre
original “Guddae”, era mejor quitarle ese apelativo y sustituirlo por otro,
menos dado a confusiones. Decidió bautizarlo “báltico”, por el mar Báltico en
cuyas orillas siempre había vivido. Así lo hizo en su libro Die Sprache der alten Preussen (El idioma de los antiguos prusianos), publicado en 1848. Allí
propuso que los idiomas prusiano antiguo, lituano y letón fuesen llamados
“idiomas bálticos”. Lo grave no fue el hecho de inventar un nuevo nombre,
sino que Nesselmann colocara el nombre original de los “godos” dentro de la
calificación exclusiva de “germánicos”. A partir de 1848, todo lo relacionado
con los godos de España, se transformó en una inmensa confusión. Lo realmente asombroso es que
nadie protestó, y los pueblos de la antigua Prusia, Lituania y Letonia,
fueron catalogados mundialmente como una rama “báltica” del grupo indoeuropeo.
La novedad fue universalmente aceptada. Entre las consecuencias del improvisado
bautizo, cabe mencionar que los académicos occidentales no fueron informados
del cambio de nombre. Muchos se quemaron inútilmente las pestañas buscando algún
legado de idiomas germánicos en la génesis del castellano, sin jamás llegar a
saber que el nombre “godo” indicaba originalmente a los pueblos bálticos. ¿Gudos o godos?25 Praetorius, M., Orbis Gothici, 1688,
Lib.I. Cf. Rosales, J. Los Godos, Ariel 2004, p.
32. En Lituania, la palabra
contemporánea es “gudas, gudo”. En España, se afincó como “godo”, con una O
en la raíz. Si nos preguntamos cuál de las dos formas es la original, la respuesta
es que España adoptó la versión de los idiomas hablados en la región costera
de los bancos de arena que Jordanes llamó “Scandza”. “Godo” corresponde a la
pronunciación del dialecto costero de Saugiai, región del puerto de
Klaipėda. El lingüista Jonas Užpurvis señaló que el dialecto de Saugiai,
aledaño a Nerija, la península de arena de donde partieron los godos, utiliza
en la raíz En España, en los inicios del
romance, ambas versiones estaban presentes, lo cual es natural si pensamos
que los invasores godos provenían de todas las naciones bálticas occidentales,
donde algunas utilizaban Lo que nunca existió ni en el
Báltico ni en España, fue el “goth” al estilo alemán. Los bálticos en Europa
oriental y los españoles en España, utilizaron ambos tanto la modalidad “gudo”
como la de “godo”, con la particularidad que en el lituano culto
contemporáneo arraigó la versión “gudo”, mientras que en España prevaleció la
de “godo”. 3ª MENTIRA
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